Recientemente pude asistir a una clase sobre la ceremonia tradicional de té (다도, dado), tal y como se practica en Corea. Preparamos y tomamos un té verde (녹차, nokcha), que es el té más típico de Corea. Antes de pasar a describir esta bonita tradición, hay que puntualizar que en Corea nunca existió una ceremonia del té como tal, sino que la forma de servir el té se encuadraba dentro de las distintas ceremonias de la corte real. Sólo recientemente se comenzó a considerar esta forma tan particular de de servir y tomar el té como una ceremonia por sí misma.
Para comenzar voy a explicar los distintos elementos que se utilizan, y que se pueden ver en la foto. Primero la tetera (다관, dagwan), que tiene una forma muy particular. En vez de una asa tiene un mango hueco, por el que puede salir el té si no se tiene cuidado. Es una tetera para diestros, y los zurdos deben usar una especial para ellos. Aunque no aparece en la foto, suele haber una pieza de madera (다관뚜껑받침, dagwanttukkeongbadchim) especial para poner la tapa de la tetera. A la izquierda de la tetera hay dos pequeños vasos cerámicos (찻잔, chatjan), que son las tazas que utilizan para tomar el té. A veces se usan pequenos platos (찻잔받침, chatjanbadchim) para colocar estos vasos. A la derecha de la tetera hay una vasija más grande que los vasos, que es la suku (숙우) y se utiliza para reservar el té ya preparado mientras se prepara otro. Detrás de esta vasija hay un vaso (다호, daho) que contiene las hojas de té, y a su izquierda están los posavasos de madera (잔받침, janbatchim). También hay una cuchara de madera (차시, chasi), que se utiliza únicamente para poner las hojas de té en la tetera. Por último, al lado, hay una vasija más grande (퇴수기, toesugi), que es donde se pone el agua y/o té que se desecha. También hay un termo, que es lo que usamos para mantener el agua caliente, aunque puede usarse un recipiente cerámico más tradicional (탕관, tanggwan). Todo esto suele estar colocado sobre una pequeña mesa de unos pocos centímetros de altura (다상, dasang), cubierta con un tapete, y sobre el que también podemos ver una trapito (다건, dageon) que se usa para sujetar y secar los recipientes.
La ceremonia comienza con todos de pie, con las manos juntas a la altura del vientre (los hombres con la mano izquierda encima de la derecha, y las mujeres con la mano derecha encima de la izquierda). Antes de sentarse hay que hacer una reverencia completa, que consiste en arrodillarse lentamente sin mover los brazos y agachar la cabeza hasta poner la espalda horizontal. Al levantarse se hace una reverencia normal, simplemente agachando un poco la cabeza. Una vez realizado el saludo, ya podemos sentarnos sobre un cojín llamado (방석, bangseon), que está en el suelo, por supuesto, que en esta ceremonia no hay lugar para mesas ni sillas. La posición también es distinta para hombres y mujeres. Los hombres abren las piernas y cruzan los tobillos, manteniendo cada mano sobre la rodilla de su mismo lado. Las mujeres, por su parte, se sientan sobre sus tobillos, con las piernas juntas y manteniendo las manos juntas sobre el muslo derecho (con la mano derecha encima de la izquierda, igual que antes). Además, ambos deben mantener la espalda bien recta.
Ahora ya podemos comenzar con el agua. Lo primero es quitar el paño que cubre los utensilios si lo hay (y si lo hay seguro que es de color rojo, el color que en Corea simboliza la preservación). Una vez descubiertos, hay que lavarlos. Para esto se llena la vasija de agua caliente, que pasamos después a la tetera. Una vez la tetera está caliente lo pasamos a los vasitos, y de los vasitos pasamos el agua a la vasija grande para el agua de desecho. De esta forma se elimina el posible polvo que pudiera haber en las vasijas. Y atención, deben moverse un poco las vasijas haciendo un círculo, para que el agua limpie hasta el borde; pero lo que no se puede hacer hacer es sacudirlas o moverlas en vertical para que suelten hasta la última gota. Esto no sirve sólo para limpiar los utensilios, sino también para calentarlos, de forma que cuando preparemos el té no nos salga frío. El último paso antes de comenzar con el té es colocar los vasos sobre los posavasos.
Seguro que a estas alturas ya estamos deseando empezar a preparar el té. Pues bien, con la cuchara de madera cogemos una (una sola!) cucharada de hojas de té y lo ponemos en la tetera. A continuación ponemos agua caliente y dejamos reposar unos minutos, pero no demasiado porque el té en hojas es bastante fuerte. Cogemos la tetera por el mango con la mano derecha y servimos el té en los vasos. Es importante sujetar la tapa para evitar que se caiga (los hombres la sujetan con el dedo pulgar, y las mujeres con la mano izquierda, cosas del protocolo). Habréis visto que hay dos vasos, uno para el que prepara el té (vaso A) y otro para el invitado (vaso B). La manera correcta de servir este primer té es echando tres chorritos en cada vaso en el siguiente orden: B-A-A-B-B-A. De esta forma conseguimos que el sabor del té sea igual en ambos vasos.
A continuación se repite el proceso para preparar un nuevo té en la tetera, pero usando las mismas hojas de té de antes. Mientras lo dejamos reposar ya podemos beber nuestro primer vasito de té. La forma correcta de sujetar el vaso es usando ambas manos, dejando el posavasos en el suelo. La mano derecha es la que agarra el vaso, mientras la izquierda se coloca debajo, como si fuese un posavasos. Nos acercamos el té a la boca y observamos primero su color para después probar el aroma. Ahora ya podemos beber. Primero bebemos la mitad, dejando el té reposar en la boca unos segundos para apreciar su sabor; y después repetimos la operación con el resto.
Una vez terminado este primer vasito podemos servir el nuevo té que teníamos reposando (más tiempo que el primero, porque es el segundo uso de las hojas). Este segundo té se vierte primero en la vasija, y de ésta en las tazas, primero al invitado y después a nosotros. Antes de beber esta segunda taza (pero nuca antes de la primera), podemos comer algo. Normalmente el té se sirve acompañado de pastelitos de arroz, y a partir de ahora podemos alternar el beber con el comer y el hablar. Mientras tanto, preparamos el tercer té (aún con las mismas hojas), que será el último.
Una vez nos hemos tomado tres tazas de té es el momento de recoger. Para lavar los utensilios se acercan boca abajo sa la vasija de agua desechada, de forma que el borde se limpie con el agua. Se colocan en la misma posición en que estaban, y otra vez boca abajo. Se cubre todo con el paño rojo, y ya está preparado para una próxima ocasión.
Dos notas sobre cómo coger y mover los utensilios. Deben cogerse, siempre que sea posible, usando la mano derecha con la mano izquierda apoyada en el antebrazo derecho, cerca de la muñeca. Esta es una forma de mostrar respeto a las personas presentes. Y cada vez que se mueve algo, debe evitarse pasarlo por encima del resto de vasijas. Y si para evitarlo hay que dar un rodeo extraño bordeando el tapete, se da.
En Corea todo es muy rápido. La gente vive estresada por los estudios o el trabajo, y nadie tiene tiempo para nada que no sea trabajo. Se va de casa al trabajo rápidamente, se come rápido, se regresa a casa corriendo porque es tarde y a dormir las pocas horas que se pueda. Sin embargo, todo cambia delante de una taza de té. La ceremonia tradicional del té tiene un ritmo muy lento. No hay prisa, se deja reposar el té, se habla tranquilamente, se comen los pastelitos poca a poco. El tiempo se para, y tener prisa está prohibido hasta que se termina.
Todo esto lo hicimos en el salón del té de la SNU, que se llama 다향만당 (dahyangmandang). El evento se encuadraba dentro del curso de nivel 1 de coreano que estoy tomando en la SNU, ya que cada nivel comprende una "salida de campo". Ya había asistido a varias sesiones del té, una de ellas en casa de unos monjes budistas, pero esta es la primera vez que me explicaban la ceremonia completa, por eso me pareció tan interesante. Este tipo de ceremonias se realizan muy pocas veces, y además no es tan homogénea como pudiera parecer. Yo la describí tal como nos la enseñaron, pero en otros sitios la muestran de forma distinta (sorbiendo el té en tres pasos en vez de dos, y otras diferencias). Sin embargo, creo que ha quedado bastante claro como es la ceremonia, aunque sea a grandes rasgos.
A vosotros qué os parece, tendrías la paciencia necesaria para hacer todos los pasos de la forma correcta?
Para comenzar voy a explicar los distintos elementos que se utilizan, y que se pueden ver en la foto. Primero la tetera (다관, dagwan), que tiene una forma muy particular. En vez de una asa tiene un mango hueco, por el que puede salir el té si no se tiene cuidado. Es una tetera para diestros, y los zurdos deben usar una especial para ellos. Aunque no aparece en la foto, suele haber una pieza de madera (다관뚜껑받침, dagwanttukkeongbadchim) especial para poner la tapa de la tetera. A la izquierda de la tetera hay dos pequeños vasos cerámicos (찻잔, chatjan), que son las tazas que utilizan para tomar el té. A veces se usan pequenos platos (찻잔받침, chatjanbadchim) para colocar estos vasos. A la derecha de la tetera hay una vasija más grande que los vasos, que es la suku (숙우) y se utiliza para reservar el té ya preparado mientras se prepara otro. Detrás de esta vasija hay un vaso (다호, daho) que contiene las hojas de té, y a su izquierda están los posavasos de madera (잔받침, janbatchim). También hay una cuchara de madera (차시, chasi), que se utiliza únicamente para poner las hojas de té en la tetera. Por último, al lado, hay una vasija más grande (퇴수기, toesugi), que es donde se pone el agua y/o té que se desecha. También hay un termo, que es lo que usamos para mantener el agua caliente, aunque puede usarse un recipiente cerámico más tradicional (탕관, tanggwan). Todo esto suele estar colocado sobre una pequeña mesa de unos pocos centímetros de altura (다상, dasang), cubierta con un tapete, y sobre el que también podemos ver una trapito (다건, dageon) que se usa para sujetar y secar los recipientes.
La ceremonia comienza con todos de pie, con las manos juntas a la altura del vientre (los hombres con la mano izquierda encima de la derecha, y las mujeres con la mano derecha encima de la izquierda). Antes de sentarse hay que hacer una reverencia completa, que consiste en arrodillarse lentamente sin mover los brazos y agachar la cabeza hasta poner la espalda horizontal. Al levantarse se hace una reverencia normal, simplemente agachando un poco la cabeza. Una vez realizado el saludo, ya podemos sentarnos sobre un cojín llamado (방석, bangseon), que está en el suelo, por supuesto, que en esta ceremonia no hay lugar para mesas ni sillas. La posición también es distinta para hombres y mujeres. Los hombres abren las piernas y cruzan los tobillos, manteniendo cada mano sobre la rodilla de su mismo lado. Las mujeres, por su parte, se sientan sobre sus tobillos, con las piernas juntas y manteniendo las manos juntas sobre el muslo derecho (con la mano derecha encima de la izquierda, igual que antes). Además, ambos deben mantener la espalda bien recta.
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| Los utensilios antes de la ceremonia. |
Seguro que a estas alturas ya estamos deseando empezar a preparar el té. Pues bien, con la cuchara de madera cogemos una (una sola!) cucharada de hojas de té y lo ponemos en la tetera. A continuación ponemos agua caliente y dejamos reposar unos minutos, pero no demasiado porque el té en hojas es bastante fuerte. Cogemos la tetera por el mango con la mano derecha y servimos el té en los vasos. Es importante sujetar la tapa para evitar que se caiga (los hombres la sujetan con el dedo pulgar, y las mujeres con la mano izquierda, cosas del protocolo). Habréis visto que hay dos vasos, uno para el que prepara el té (vaso A) y otro para el invitado (vaso B). La manera correcta de servir este primer té es echando tres chorritos en cada vaso en el siguiente orden: B-A-A-B-B-A. De esta forma conseguimos que el sabor del té sea igual en ambos vasos.
A continuación se repite el proceso para preparar un nuevo té en la tetera, pero usando las mismas hojas de té de antes. Mientras lo dejamos reposar ya podemos beber nuestro primer vasito de té. La forma correcta de sujetar el vaso es usando ambas manos, dejando el posavasos en el suelo. La mano derecha es la que agarra el vaso, mientras la izquierda se coloca debajo, como si fuese un posavasos. Nos acercamos el té a la boca y observamos primero su color para después probar el aroma. Ahora ya podemos beber. Primero bebemos la mitad, dejando el té reposar en la boca unos segundos para apreciar su sabor; y después repetimos la operación con el resto.
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| La profesora tomándose sus pastitas. |
Una vez nos hemos tomado tres tazas de té es el momento de recoger. Para lavar los utensilios se acercan boca abajo sa la vasija de agua desechada, de forma que el borde se limpie con el agua. Se colocan en la misma posición en que estaban, y otra vez boca abajo. Se cubre todo con el paño rojo, y ya está preparado para una próxima ocasión.
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| Los utensilios después de la ceremonia. |
En Corea todo es muy rápido. La gente vive estresada por los estudios o el trabajo, y nadie tiene tiempo para nada que no sea trabajo. Se va de casa al trabajo rápidamente, se come rápido, se regresa a casa corriendo porque es tarde y a dormir las pocas horas que se pueda. Sin embargo, todo cambia delante de una taza de té. La ceremonia tradicional del té tiene un ritmo muy lento. No hay prisa, se deja reposar el té, se habla tranquilamente, se comen los pastelitos poca a poco. El tiempo se para, y tener prisa está prohibido hasta que se termina.
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| Foto de grupo... dónde estoy yo? |
A vosotros qué os parece, tendrías la paciencia necesaria para hacer todos los pasos de la forma correcta?




