viernes, 11 de mayo de 2012
3 comentarios

Mis primeras fotografías

La fotografía me gusta mucho. Es uno de mis hobbies favoritos desde hace mucho tiempo. Sin embargo, antes tomar fotos no era tan fácil como ahora. Ahora es muy fácil comprar una cámara digital y tomar cientos de fotos al día. Las cámaras son muy baratas y las fotos son gratis. Antes, sin embargo, las cámaras eran más caras y usaban carrete. Con cada carrete se podían tomar 24 o 36 fotos, que después había que revelar. Todo esto tenía un coste, y además se demoraba unos días.

Por eso, aún recuerdo mi primer contacto con la fotografía como un momento especial. Sucedió allá por el año 1991, como una actividad extraescolar. Usábamos una cámara reflex Leica con un objetivo de 50 mm y un zoom que debía ser un 60-120 o algo así. Un día incluso tuvimos la oportunidad de jugar con un ojo de pez de 18 mm. Además, completábamos (y abaratábamos) el proceso revelando las fotos nosotros mismos en un minilaboratiorio. Fue un curso de lo más interesante, en el cual aprendí muchas cosas. Hoy en día sacar fotos es tremendamente fácil, rápido y gratis; y ya no se le presta tanta atención a la técnica.

Esta nota sentimentaloide viene a cuento porque hace un par de semanas, revisando ficheros antiguos, me encontré con unas copias escaneadas de mis primeras fotografías, tomadas precisamente en aquel curso. Son unas fotografías en blanco y negro, de no muy buena calidad, pero que me ha encantado ver de nuevo. Tanto, que no pude resistir la tentación de colgarlas en este blog, como un homenaje a aquel profesor que me inició en una afición que ya es vicio.

Cruceiro de Hío.
Perro y gato.
Máquina tejedora de redes en movimiento.
Fábrica de redes.


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  1. Hola,

    Me alegra que tengas buenos recuerdos de como te iniciaste en la fotografía, porque el mio no es un buen recuerdo. Y como me hace ilusión compartirlo contigo, y todos los que lo lean, te lo cuento.

    "Érase una vez una joven que no tuvo la oportunidad de iniciarse en el mundo de la fotografía. Estaba feliz porque con sus ahorros se compró una magnifica cámara y rebosaba deseos de comenzar sus lecciones. Llegó el día y la muchacha tuvo la oportunidad de conocer a su profesor, pero su alegría se esfumo cuando les dijo que debían hacer una práctica para la siguiente clase. Al salir, preocupada se acerco a sus compañeros para preguntarles como se hacía la técnica fotográfica que el profesor había pedido, quedándose con las ganas de conocer la respuesta dado que sus compañeros estaban igual que ella.

    Pasaron los días y como puedo, con la ayuda de su hermana investigó y realizó las fotografías, tal y como su profesor las había pedido.

    Llegó el día de la exposición de las fotografías, y el profesor ataco cada una de las fotografías que ella misma y el resto de sus compañeros hicieron. No se libro nadie.

    Así paso el curso, el profesor haciendo criticas destructivas y alabando en pocas ocasiones sin enseñarles nada de provecho.

    Cansada de que el profesor no aprobará ninguna de sus fotografías, y sintiéndose mal con ella misma guardo su cámara en un rincón sin volverla a tocarla más que en extrañas ocasiones. Y escondiendo cada una de las fotografías que hacía por miedo a que alguien como el profesor volviera a destruir sus ilusiones."

    Uff...que bien se queda una cuando se cuentan los malos recuerdos. :)

    P.D: Me gusta la foto de la fabrica de redes, a mi me recuerda un campo de girasoles. :)

    Saludos, Estefania.

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  2. Eso no era ni profesor ni nada. Un profesor debe de motivar a sus alumnos y no joderles la vida.

    En esta vida hay muchos profesores(personas en general) que descargan su ira interna en los mas debiles. Debemos huir de esos vampiros y no dejarles que se alimernten de nuestra vida.

    Escucha a los demas pero no tan alto que no te escuches a ti misma.

    angel

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  3. Pues tal como dijo Ángel, es una pena que te encontrases una persona así en tus comienzos en la fotografía. Además, justo la fotografía es un arte muy subjetivo donde lo que te gusta a ti puede no gustar a otras personas, sin por ello perder valor. Es muy difícil decir que una foto es buena o mala, porque cada persona tiene su estilo y su gusto.

    Por ejemplo, hay personas a quienes les gustan las fotografías en blanco y negro y ligeramente desefocadas. Puede parecer que una foto así no es buena técnicamente, pero justo ése era el estilo de Robert Capa, uno de los fotógrafos más célebres.

    Por eso, saca la cámara del cajón y disfruta ;)

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