sábado, 9 de enero de 2010
9 comentarios

Nuevas tarifas eléctricas para 2010

Hace unos días se publicó la orden ITC/3519/2009, que fija las nuevas tarifas eléctricas y peajes de acceso. Desde la transición al mercado eléctrico culminada en julio de 2009, y la consecuente desaparición de la mayor parte de las tarifas reguladas, esta actualización afecta principalmente a la retribución de la generación eléctrica en régimen especial (cogeneraciones y energías renovables), peajes de acceso para consumidores que compran su energía en el mercado, y la retribución de la actividad de transporte de energía eléctrica. Además, este año también se ha publicado la actualización de la nueva tarifa de último recurso (TUR), mediante resolución aparte. Estas tarifas se publican semestralmente, aunque algunas tarifas cambian anual o trimestralmente (por ejemplo, la retribuciones de las cogeneraciones).

La TUR es la tarifa a la que han migrado automáticamente todos los consumidores con un potencia contratada de 10 kW (la mayoría de usuarios domésticos), y ha subido un 2.64% para la modalidad sin discriminación horaria. La modalidad con discriminación horaria (la antigua "tarifa nocturna") sube un 2.64% el término de potencia y un 1.16% el consumo en horas de día, mientras el consumo en horas de valle baja un 3.37%. Estos cambios están en línea con lo anunciado hace unas semanas (por supuesto, siempre se dice que va a subir un poco más para meter el miedo en el cuerpo, y luego se anuncia que finalmente la subida no es tan alta). Sin embargo, a las asociaciones de consumidores y a algunos partidos políticos les ha faltado tiempo para denunciar "una subida injustificada que pone a las familias al borde de la ruina". Como todo en la vida es relativo, vamos a analizar unos datos. Una familia media con una potencia contratada de 4.4 kW y un consumo de 200 kwh al mes paga unos 33 euros al mes, y esto supone una subida de 85 céntimos mensuales respecto al semestre anterior. En mi opinión, bastante lejos de ser una amenaza a la economía familiar. A mayores, como compensación fue creado el "bono social", que garantiza una electricidad "libre de subidas" a las familias con menos recursos (familias numerosas, parados, etc.). En definitiva, y teniendo en cuenta además el servicio indispensable que nos da la electricidad hoy en día, no creo que haya motivos reales de queja.

Por otra parte, no se puede decir que la subida sea injustificada, debido al déficit de tarifa que arrastra España desde hace años. Esto del déficit de tarifa merecería una explicación muy larga, pero abreviando podemos decir que se trata de un artificio ideado en el año 2000 para amortiguar las variaciones de costes del sistema eléctrico. El problema es que ese amortiguamiento se convirtió en un agujero en el cual se fueron metiendo todos aquellos conceptos que podían provocar una subida de la factura eléctrica tales como el aumento en los costes de transporte y distribución, y cosas tan contradictorias como las primas a las renovables y las subvenciones al carbón nacional (otro tema que merecería más espacio). De esta forma, las compañías eléctricas recaudaban por la venta de energía menos dinero del que les costaba generar y distribuir esa energía. Las empresas no son ONGs, y no pueden permitirse perder dinero, de forma que esa diferencia era pagada por el estado español a base de emitir deuda pública. La idea era que esta deuda se fuese recuperando poco a poco. Sin embargo, la deuda no hace más que crecer, y ya esta en valores del orden de 15.000 millones de euros. Y quién paga ese dinero? Pues los españoles, por supuesto; pero no los que consumen esa energía artificialmente barata, sino sus hijos. Está claro que hipotecar la energía que consumiremos en una o dos décadas no es sostenible, y por eso el déficit de tarifa debe ser eliminado. Y aunque nos duela, la forma de eliminarlo es subiendo el coste de la energía eléctrica.

Hasta aquí bien, pero subir el precio de la electricidad es una medida muy impopular, por lo que, aunque necesaria a largo plazo, choca con la mirada cortoplacista de los políticos actuales (de cualquier partido). La solución adoptada parece que ha sido subir el coste de la energía eléctrica a la industria. En la ITC/3519/2009 aparece una subida de los peajes de acceso a la red (la parte fija que se suma a la energía que las empresas compran en el mercado libre de producción) que asciende al 24% en el término de potencia y hasta el 50% en los peajes de acceso del término de energía (que se suman a la subida del 30% en julio y de hasta un 85% hace un año). Para hacernos una idea de cuánto representa esto, un ejemplo: una fábrica de media con una potencia contratada de 10 MW en el escalón de tensión 6.1, con un consumo aproximado de 50 GWh anuales, pagará ahora unos 4.478.000 €/año por la electricidad consumida, que son unos 273.000 euros más que antes de esta última subida, y esto representa un aumento del 6.49%. Si lo que se pretende es fortalecer la industria española para que pueda competir internacionalmente, aumentar sus costes de esta forma no parece la mejor vía.

Hasta aquí la breve exposición de este nuevo escenario. Y ahora lo más difícil, ¿cuál sería la solución? Porque los usuarios domésticos se resisten a pagar un solo céntimo más, y la industria no debería ser lastrada con más costes en este momento tan difícil, pero el déficit de tarifa hay que pagarlo como sea... ¿entonces qué? Pues la solución es compleja, y quizá sea necesario un poco de imaginación y sobre todo de buena voluntad para conseguirlo, pero algunas ideas serían: pasar las primas de la renovables a los presupuestos generales del estado (al fin y al cabo su objetivo es cumplir con las nuevas obligaciones medioambientales), dejar de subvencionar tecnologías de una forma que atrae especulación financiera a un sector que debiera ser puramente tecnológico, cambiar el mecanismo de retribución de las actividades de transporte y distribución, y cualquier otra que se le ocurra a los implicados.

Como punto y final, un dato de la Asociación Española de la Industria Eléctrica (Unesa), que es la patronal formada por las grandes eléctricas en España: Endesa, Iberdrola, Gas Natural (Fenosa), HC Energía (Hidrocantábrico) y E.on. El precio de la electricidad para uso industrial en España durante 2008 fue el noveno más caro de la UE, el cuarto más caro en 2009 (sólo por detrás de Italia, Hungría e Irlanda) y seguro que sube alguna posición más en 2010.
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  1. Venga, voy a ser yo el primero ya que parece que el resto no os decidís.
    Pues sí, esa es la triste realidad... es un tema muy complejo y que no debería estar mezclado con politiqueos, pero ojalá las cosas funcionasen como deberían hacerlo en lugar de como lo hacen.

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  2. El incremento en las tarifas de acceso es el siguiente:http://www.serviciosenergeticos.org/2010/01/tarifas-de-acceso-1-semestre-2010.html

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  3. Me parto... nos suben las tarifas porque supuestamente ingresan menos de lo que cuesta generar la energía, pero...

    1. Siguen dando multimillonarios beneficios.

    2. Encima de que nos suben las tarifas, les subvencionamos las energías 'limpias' (será porque nos limpian el bolsillo) que son deficitarias.

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  4. El gran problema es que en España hemos hecho una mala transición de tarifas reguladas a mercado libre. Ahora mismo el mercado eléctrico es cualquier cosa menos libre, con tantas tecnologías subvencionadas (eólica, solar... incluso el carbón!). Es decir, se liberaliza pero después no se permite la competencia, no vaya a ser que alguien salga perjudicado, y perdemos todos!

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  5. El caso de la electricidad es sólo un ejemplo más de la especulación pura y dura del mercado (aunque pueda sonar un tanto revolucionario). Otro ejemplo mucho más mediático (recordemos que sólo se habla de las tarifas cuando toca la revisión) es el de los precio de las hortalizas, frutas, etc. La gente se sorprendería si supiese el precio real de las cosas, desde 1 kg de pescado, hasta un megayate. Y, lo que es peor, dudo mucho que nadie hiciese o pudiese hacer algo al respecto (entre los que me incluyo).

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  6. Al fin y al cabo, los intermediarios también añaden valor al producto. En este caso, el valor de tenerlo disponible cuando lo necesitamos y donde lo necesitamos. Si en ocasiones se aprovechan de la situación para ganar más, bueno, también los productores se aprovechan de eso mismo muchas veces. Para eso están las leyes antimonopolio.

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  7. Leyes antimonopolio, ya, claro, por supuesto...

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  8. La Comisión Nacional de la Competencia está para algo y, aunque parezca increíble, en ocasiones actúa. Pero claro, la mayoría de las veces se cumple esa tradición que afecta al funcionariado en España, y se impone la desidia :(

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