Corea del Sur es un país lleno de atractivos. La cultura, la arquitectura, la gastronomía, el arte, la gente... son muchos los motivos por los que viajar a este país. Hoy voy a nombrar siete cosas que, en mi opinión, debería hacer cualquier persona que viaje a Corea. Algunas de estas cosas solo se pueden hacer aquí, o son originarias de Corea, o por algún motivo tienen una dimensión especial en este país. Espero que te resulte una lista interesante, y ya me contarás cuáles de estas 7 cosas te quedan por hacer.
1.
Comprar algo en un mercado tradicional. Para conocer la realidad de un país hay pocos lugares mejores que un mercado tradicional. Los de Corea tienen un ritmo muy propio, que los hace diferentes a los de cualquier otro país. Sea en un
mercado de barrio, de esos que venden un poco de todo, o en uno más grande y especializado, la visita servirá para tomarle el pulso a la vida cotidiana de Corea.
2.
Visitar un templo budista. La arquitectura de los templos budistas es una de las cosas que más me fascinan de este país. Además, por estar situados normalmente en la montañas, transmiten una tranquilidad muy beneficiosa. Si no es posible visitar uno de estos templos de montaña, también vale con visitar uno de los que hay en las ciudades, por ejemplo Jogyesa en Seúl, que además es uno de los templos más importantes de Corea.
3.
Dejarse la garganta en un noraebang. Los noraebang son el equivalente coreano a los karaokes japoneses. Da igual si sabes cantar bien o no, seguro que disfrutas de la experiencia cantando tus canciones favoritas. Para un disfrute pleno, se recomienda ir con amigos, y además así sale aún más barato. Aviso: ¡cantar es más difícil de lo que parece!
4.
Tocar la nariz de un dolhreuban en Jeju. Esta isla, situada al sur de Corea, tiene una cultura propia, con elementos que no hay en ningún otro sitio, por lo que no debería dejar de visitarse. Una de las sorpresas que Jeju ofrece al viajero son los
dolhareuban (돌하르방), unas estatuas de piedra volcánica muy particulares. Además, hay una creencia popular según la cual tocar la nariz de un dolhareuban "garantiza" que el siguiente hijo de la pareja será varón. Hay muchos
vuelos low cost para ir de Seúl a Jeju, así que no debería ser un problema organizar una escapada de un par de días.
5.
Probar el kimchi. Probablemente la palabra coreana más extendida en todo el mundo sea "kimchi", que es uno de los alimentos más típicos del país. Se trata de col china fermentada con pimienta picante, y es un plato secundario presente en casi todas las comidas coreanas. El
kimchi es muy picante y tiene un olor muy fuerte, y un sabor muy característico que provoca que algunas personas no puedan vivir sin él... y que otras lo detesten.
6.
Pasar una noche en un hanok. Los hanok son las casas tradicionales de Corea. Construidos con madera sobre una base piedra, una de sus características principales es el sistema de calefacción bajo suelo, llamado ondol. La mejor manera de pasar una noche en un hanok es durmiendo en el suelo, al estilo tradicional. De esta forma, además, se duerme fresquito en verano y calentito en invierno, gracias al ondol.
7.
Tomar un café en una cafetería. Me sorprendo a mí mismo recomendando tomar café en un país asiático famoso por el té, pero es que
la moda de las cafeterías en Corea sigue creciendo, y estos establecimientos en Corea tienen un ambiente irresistible. Tomarse un café en una cafetería buena cuesta unos 5.000 won (3 euros) y garantiza una hora en un ambiente muy agradable, con el interesante añadido de poder ver cómo se comportan las parejitas coreanas en las primeras citas.
Así que ya sabes, si te atrae la idea de viajar a Corea, empieza a revisar las páginas web en busca de
vuelos baratos y, cuando vengas, no dejes de hacer las
cinco siete cosas que propongo en este post. ¡Buen viaje!