miércoles, 27 de noviembre de 2013
10 comentarios

El agujero

Túnel de tren oscuro como un agujero

El agujero es un sitio del que es difícil escapar. Puede ser un verdadero hoyo, o una metáfora para referirse a una persona, una relación, un lugar, un trabajo o simplemente una situación dada. Cuando entras no sabes que es un agujero, claro, pero una vez dentro hay algo que te atrapa y dificulta la huida. Lo peor es no reconocer que estás en un agujero, ya sea por desconocimiento o por orgullo personal.

Pongamos que el agujero es un lugar. Entonces es un lugar oscuro; o un lugar claro pero sin luz natural. No es cómodo, eso seguro. Puede parecer cómodo pero no serlo, como una vieja silla apta para descansar un rato pero que causa un seguro dolor de espalda en caso de tener que estar ocho horas sentado en ella. También parece claro que un agujero no está acondicionado, e incluso puede funcionar como un amplificador de incomodidades, multiplicando el frío en invierno y el calor en verano. Muchos motivos para cambiar de lugar, pero ya se sabe que no es fácil salir de un agujero.

Pongamos que el agujero es una persona. Entonces es una mala persona, eso sin duda. Quizá no al principio, porque ya sabemos que algunas personas aparentan ser buenas porque saben esconder su maldad. A veces la simpatía es solo una forma de calcular mejor el golpe. Por suerte las sonrisas falsas se detectan, aunque muchas veces sea ya demasiado tarde. Como en el agujero no hay mucho espacio, los ataques son movimientos cortos. Una burla, un comentario despectivo, una ayuda denegada, un saludo no devuelto, una mirada con desdén... pequeñas gotas que van haciendo mella en el hueso. Quizá el agujero no sea tan malo, puede que incluso ni siquiera sea un agujero en realidad, pero esta persona lo transforma en tal con su sola presencia. Otro motivo más para escapar, y a poder ser de forma elegante, sin devolver toda la ponzoña recibida durante tanto tiempo. Que cada uno se ahogue en su conciencia.

Pongamos que el agujero es un trabajo. Entonces es un trabajo sin futuro, monótono, aburrido y sin un objetivo claro. O quizá sí que hay un objetivo, pero la forma de perseguir este objetivo está tan alejada de lo racional que resulta absurda. Quizá los seres que habitan el agujero lo saben, o quizá no, pero lo que está claro es que nadie hará nada por cambiar la dinámica. Unos porque no saben, otros porque no pueden, y otros porque no tienen ningún interés en nada más allá de su vana superficialidad personal. Para este último grupo el agujero es un lugar cómodo, muy acorde con su forma de ser y pensar. Para los que saben pero no pueden, es un tormento diario. Y para los que trabajaron en montañas es muy duro verse de repente en un agujero. Más razones para poner todo el empeño en salir del agujero, pero con cuidado de no hacerlo precipitadamente, porque a veces es mejor estar en un mal agujero que a la intemperie en un cruel desierto infinito.

Supongamos que el agujero era una situación. Entonces era una situación no deseada y no buscada, al menos no de forma intencionada. Lo peor de esta situación no era la situación en si misma, sino la falta de perspectivas. El agujero no era tan malo cuando se tenía un plan para salir a la superficie. Sin embargo, en ocasiones un agujero puede ser una espiral descendente que aleja el cielo cada vez más. En un caso así de nada valía hacer planes o poner todo el esfuerzo del que una persona es capaz, porque moverse solo causaba ir resbalando hacia abajo. Una vez atrapado en este agujero, la única vía de escape posible era la ruptura radical. Y cuando esto quedó claro, se hizo patente que el agujero era tal. Y ya no hacían falta más razones para abandonarlo.

Lo mejor de un agujero es la luz que se ve al salir, porque de repente la oscuridad se transforma en claridad y por fin todo se ve con nitidez. Todo lo que parecía gris, tanto lo que se deja detrás como lo que está por venir, se llena de color. Y ya todo cobra sentido.

Yo también estuve en un agujero. Pero ya me escapé. Tan solo espero no acabar en otro tan pronto.
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  1. Felicidades por ser valiente y escapar tu agujero. Toma esfuerzo y riesgo pero merece la pena. Yo estoy construyendo una escalera para salir de mi agujero "de trabajo". Con dedicacion y un poco de paciencia espero estar pronto fuera de el.

    Saludos, Mucha suerte.

    Eva

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    1. Ánimo en tu empeño. Saber reconocerlo ya es un gran primer paso.

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  2. Felicidades por haber salido, a mi me costó dos años salir del mío. Fue duro, pero todo se supera ¿Verdad? La vida está llena de agujeros, al principio caemos en ellos por inocencia y conforme pasa el tiempo es la experiencia la que nos ayuda a rebasarlos sin caer en ellos.
    Lo peor de los agujeros es que cuando estamos dentro nos agotan, física y emocionalmente. Escalamos un poco y parece que vemos algo de luz y de repente resbalamos y volvemos a hundirnos en una oscuridad total. En esa situación, parece que el agujero en el que hemos caído viene acompañado de otros, y todos se unen para complicarnos (si cabe) algo más la vida.
    Nadie puede sacarnos de los agujeros, solo nosotros mismos tenemos esa capacidad.
    La "escalera" que utilizamos para salir de ellos está llena de pequeños peldaños: Una decisión, aunque sea tardía, un amigo que nos ánima a seguir adelante, incluso un grupo de pequeñas sonrisas de la persona a quién amamos...
    Me alegro de tu superación, sea del índole que sea...
    Un saludo Felipe y te deseo lo mejor... :)

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    1. Gracias por compartir tu punto de vista. Me sorprende ver cómo otras personas sintonizan tan bien con los que intento explicar en este post...

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  3. ¡Enhorabuena! Te deseo lo mejor en esta nueva etapa, y si vienen otros agujeros estoy segura de que sabrás reconocerlos antes y salir más rápido, e incluso ni entrar y pasar de largo..., porque experiencias como las que nos cuentas de una forma tan linda y profunda te han hecho más sabio y con una mirada más clara. Gracias por compartirla y mostrarnos un poquito a cada uno nuestros propios agujeros y sobre todo ese mensaje de esperanza y de luz siempre al final del comienzo.

    Como he visto por aquí que te gusta la música, y aunque creo que nuestros gustos no son muy similares te comparto algo de lo que me tiene enamorada estos días y me hace ir feliz por todos lados, espero que como a mí te llene de alegría y fuerza.

    http://www.youtube.com/watch?v=qqMJ-WxYoj8

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    1. He visto el vídeo y me ha gustado. En general no me disgusta la música instrumental. Gracias :)

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  4. Los agujeros son experiencias, no agradables pero que nos hacen darnos cuenta que siempre hay una salida. Sólo debemos ser optimistas y ver la forma mejor de salir pero sin hundirnos.

    Ánimo con la nueva etapa, y nada mal para cerrar el año con un poquito de mejor sabor de boca y nuevas sensaciones de cara al nuevo año.

    Un saludo

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    1. No te lo tomes muy en serio, que no era más que un ejercicio literario ;)

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  5. Los cristianos vemos ese tipo de circunstancias como "desiertos" por las características de esas situaciones que no queremos vivir. No siempre podemos vivir aquello que queremos vivir, y la alegría es reír en medio de las dificultades. Al fin y al cabo tenemos una realidad que no podemos obviar, pero la actitud con que se afronta decide si podremos superar esa situación. Una película que refleja eso es sin lugar a dudas "El día de la marmota" que me ha tenido pensando durante muchos días.

    Saludos y suerte

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    1. Pues fíjate que yo vi el Día de la Marmota y apenas me quedé con la parte de humor, tendré que verla de nuevo ;)

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