lunes, 22 de junio de 2015
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Cincuenta años desde la normalización de relaciones entre Corea del Sur y Japón

Hoy es una fecha especial en Corea del Sur, ya que se cumplen 50 años desde la firma del "Tratado sobre la base de las relaciones entre Japón y la República de Corea", el acuerdo mediante el cual ambos países normalizaron sus relaciones diplomáticas después de casi un siglo de graves problemas y toda una historia de agresiones. Y aún ahora, tantos años después, los lazos son inestables y llenos de fricciones. Aprovechando este cincuentenario, veamos los puntos más importantes de este tema.

Firma del tratado de normalización de relaciones diplomáticas entre Corea del Sur y Japón
Brindis tras la firma del acuerdo, el 22 de junio de 1965.


TIEMPOS ANTIGUOS


Hay registros de contactos y alianzas entre reinos de Corea y Japón ya desde el siglo III, aunque por aquel entonces ambos países no estaban unificados sino que estaban formados por reinos o clanes que peleaban entre sí.

A finales del siglo XIII el Imperio Mongol intentó invadir Japón con la ayuda de Corea, que ya estaba unificada por la dinastía Goryeo y se había rendido a las invasiones mongolas en 1259. Se lanzaron dos intentos, en 1274 y 1281, pero ambos fracasaron.

Durante los siguientes tres siglos, la costa de Corea sufrió ataques de piratas japoneses, pero no fue hasta 1592 cuando Japón intentó por primera vez invadir la península coreana, como un primer paso en sus planes de invadir también China. Los japoneses fueron expulsados en 1598, gracias a la ayuda de China y la muerte del general japonés que dirigía la campaña. Fue en estas invasiones cuando surgió la leyenda del almirante Yi Sun-sin como uno de los grandes héroes nacionales de Corea.


COLONIZACIÓN DE LA PENÍNSULA COREANA


Corea dependía de China, hasta que en 1895 Japón derrotó a China y Corea se vio liberada de una relación que algunos califican de vasallaje. Corea, entonces, se acercó a Rusia, pero Japón fue aumentando su influencia poco a poco. Aprovechando la guerra ruso-japonesa, Japón firmó una serie de tratados con Corea que le fueron dando cada vez más poder sobre la península, hasta que en 1910 se firmó el tratado mediante el cual Japón se anexionó definitivamente la península coreana y Corea pasó a ser una colonia japonesa.

Durante la época colonial Japón ejerció una gran represión sobre cualquier intento de reivindicación independentista de Corea, imponiendo también su idioma y cultura sobre las señas de identidad coreanas. En algunos aspectos Corea fue modernizada y desarrollada, pero a costa de estar sometida a un régimen que algunos historiadores califican de brutal.

Los episodios más polémicos sucedieron en los últimos años de ocupación, cuando Japón invadió otros países asiáticos y se vio envuelto en la Segunda Guerra Mundial. Miles de coreanos fueron obligados a luchar con el Ejército japonés, y otros miles fueron obligados a trabajar en las minas e industrias de Japón. También fue durante la guerra cuando miles de jóvenes surcoreanas -conocidas como mujeres de consuelo- fueron obligadas a ofrecer servicios sexuales a los soldados japoneses en los burdeles de los frentes de batalla.

En 1945, con la derrota de Japón en la Segunda Guerra Mundial, Corea se liberó de la ocupación japonesa pero pasó a dividirse en una mitad sur controlada por Estados Unidos y una mitad norte bajo la influencia de Rusia. Esta división entre Corea del Sur y Corea del Norte se mantiene hasta hoy, con una frontera situada casi en el mismo lugar pese a los tres años que duró la Guerra de Corea de 1950-1953.


TRATADO DE NORMALIZACIÓN


En 1965, tras 14 años de negociaciones, Corea del Sur y Japón firmaron un tratado que normalizó sus relaciones diplomáticas.

Cuando se conoció que ambos países estaban negociando los términos del acuerdo en reuniones más o menos secretas, una gran parte de la sociedad surcoreana -aún dolida por los 35 años de ocupación- protestó acusando al Gobierno de "vender el país a los japoneses". En 1964 hubo manifestaciones de estudiantes protestando contra el acuerdo. Estas protestas, que comenzaron en Seúl y se extendieron a otras ciudades, causaron la imposición de una ley marcial temporal. Muchos estudiantes fueron heridos y detenidos.

Manifestación de estudiantes surcoreanos contra el tratado de normalización de relaciones con Japón
Manifestación de estudiantes en Seúl, en 1964, protestando por las negociaciones con Japón.

El acuerdo era inminente y en 1965 se redactó un texto final que fue firmado el 22 de junio, siendo ratificado en Corea del Sur en agosto y en Japón en diciembre. Aquí puede verse un extracto en inglés del tratado, cuyos puntos más importantes son los siguientes:
  • Corea del Sur y Japón mantendrán relaciones diplomáticas.
  • Anulación de los tratados entre ambos países anteriores a 1910, de forma que fueron considerados inválidos los acuerdos que desembocaron en la anexión de Corea por parte de Japón.
  • Japón reconoce a Corea del Sur como un estado soberano.
  • Corea del Sur y Japón usarán el marco de las Naciones Unidas como guía para sus relaciones.
  • Japón concede a Corea del Sur 300 millones de dólares a fondo perdido, como compensación por los daños causados. El Gobierno surcoreano gastó este dinero en proyectos como la construcción de buques pesqueros y de entrenamiento (41 millones), el desarrollo de regadíos (31 millones), la construcción de la siderúrgica que daría lugar a Posco (31 millones), la creación de instalaciones meteorológicas (6 millones), el desarrollo de su red eléctrica (4 millones) o el avance en la cartografía nacional (3 millones).
  • Japón concede a Corea del Sur 200 millones de dólares en préstamos blandos para ayudar al desarrollo nacional. El Gobierno surcoreano empleó este dinero en proyectos como la construcción de la siderúrgica que daría lugar a Posco (87 millones), la construcción del embalse de Soyang (41 millones), ayuda a las pequeñas empresas (22 millones), infraestructura ferroviaria (21 millones), desarrollo marítimo (8 millones), la construcción de la autopista Gyeongbu (7 millones) o el desarrollo de su sistema telefónico (4 millones).
  • Japón concede a Corea del Sur 300 millones de dólares en créditos blandos otorgados por entidades privadas japonesas.
  • Corea del Sur renunció a presentar reclamaciones relacionadas con el periodo colonial, dando por cerrado ese capítulo histórico.

Las compensaciones económicas fueron entregadas entre 1965 y 1975, y son muy difíciles de valorar en la actualidad. Según la forma en que se realicen los cálculos, esos 800 millones de dólares entregados por Japón a Corea del Sur tendrían un valor actual de entre 3.000 y 20.000 millones de dólares.

Lo que está claro es que el Gobierno surcoreano empleó ese dinero en modernizar el país y sentar las bases del gran crecimiento económico experimentado por Corea en los años 70 y 80. El problema es que parte de ese dinero debía ser usado para compensar a las víctimas de la colonización, pero el Gobierno destinó solo una pequeña suma a compensar a sus ciudadanos de forma individual.

Según documentos de la negociaciones revelados en 2005, Japón ofreció pagar indemnizaciones a las víctimas de forma directa, pero Corea del Sur exigió recibir todo en un único pago, asegurando que el Gobierno se encargaría de distribuir las compensaciones.

Corea del Sur pidió 200 dólares por cada víctima, 1.650 dólares por cada muerte y 2.000 dólares por cada persona herida. Estas compensaciones alcanzarían a más de un millón de coreanos reclutados para el Ejército o trabajos forzados, sumando unos 364 millones de dólares. Sin embargo, los únicos pagos realizados a las víctimas fueron los 300.000 wones entregados entre 1975 y 1977 a unas 8.000 de las personas que habían sido obligadas a trabajos forzados.

Park Chung-hee firma el tratado de normalización de relaciones entre Corea y Japón
El presidente surcoreano Park Chung-hee firma el tratado tras su ratificación.

Corea del Sur gastó el dinero recibido en modernizar el país con infraestructuras esenciales que permitieron el desarrollo de toda la nación, algo que benefició a todos sus ciudadanos, pero la mayoría de víctimas se quedaron sin una indemnización por su sufrimiento.

Además, gran parte del gasto en infraestructuras acabó siendo usado en la creación y ampliación empresas privadas, aunque ese ya es otro tema.

Otro motivo de polémica es que Japón se negó a incluir palabras de disculpa en el texto, algo que muchos coreanos reclaman aún hoy.


SITUACIÓN ACTUAL


Pese al tratado, las relaciones entre Seúl y Tokio son muy frías y las fricciones son constantes. Los puntos más conflictivos entre ambos países son los siguientes:
  • Soberanía sobre las Rocas de Liancourt (Dokdo en coreano, Takeshima en japonés). Actualmente bajo soberanía de Corea del Sur, pero reclamadas por Japón. Seúl mantiene que siempre formaron parte de su territorio, pero Tokio sostiene que estaba bajo su control desde antes de la anexión.
  • Mar de Japón vs. mar del Este. Corea del Sur intentó que la comunidad internacional adoptase el nombre de "mar de Corea" o "mar de Corea y Japón" para designar el cuerpo de agua situado entre la península coreana y el archipiélago japonés. Al fracasar en su empeño, actualmente intenta impulsar el nombre de "mar del Este" (traducción directa de 동해, el nombre usado en Corea), ya sea de forma única o simultánea con el nombre de "mar de Japón", que es el más usado internacionalmente.
  • Mujeres de consuelo, eufemismo para designar a las decenas de miles de mujeres que ofrecieron servicios sexuales a los soldados de Japón durante la Segunda Guerra Mundial. Seúl sostiene que Tokio debe disculparse de nuevo ante ellas y ofrecerles una compensación apropiada, ya que no fueron incluidas en el tratado de 1965. Japón mantiene que todas las compensaciones por abusos durante la época colonial fueron realizadas en el tratado de 1965. Tokio también afirma que las mujeres fueron reclutadas por una red privada, sin la intervención de su Gobierno ni su Ejército. Japón emitió dos declaraciones sobre el asunto en los años 90 (Declaración de Kono en 1993 y Declaración de Murayama en 1995), pidiendo disculpas y creando un fondo privado de ayuda a las víctimas. Actualmente quedan con vida 50 de estas mujeres.
  • Trabajos forzados. Se estima que uno 60.000 coreanos fueron obligados a trabajar en minas e instalaciones industriales japonesas durante los años de guerra. Japón está intentando incluir 23 de sus instalaciones industriales de la primera mitad del siglo XX en la lista de Patrimonio Mundial de la Unesco. Entre estas instalaciones hay siete en las cuales trabajaron coreanos en condiciones de esclavitud, por lo que Seúl exige que se retire la propuesta o se incluya una descripción clara de las condiciones de trabajo de estos coreanos.
  • Demandas individuales. El hecho de que el tratado no cite ningún caso concreto, junto con la ausencia de indemnizaciones individuales, deja abierta una puerta que algunas víctimas o familiares utilizan para presentar demandas individuales contra Japón en busca de compensaciones. Los tribunales surcoreanos dieron la razón a varias demandas exigiendo compensaciones por los trabajos forzados, dirigidas especialmente a empresas japonesas de aquella época que sobreviven hoy en día como Mitsubishi. También se pretende presentar una demanda en nombre de las mujeres de consuelo, en este caso ante tribunales estadounidenses.
  • Santuario de Yasukuni. En este santuario sintoísta de Tokio se guardan las tablillas con los nombres de casi dos millones y medio de soldados que lucharon en el Ejército japonés. Casi todos son japoneses, aunque hay 28.000 coreanos y 21.000 taiwaneses. El problema es que se guardan también las tablillas de 14 criminales de guerra de primer orden. Cada vez que un representante del Gobierno japonés visita este santuario o envía un presente en memoria de los soldados caídos, Seúl y Pekín protestan enérgicamente. Estas visitas parecen inevitables porque se trata de un lugar que honra a los soldados caídos en servicio de Japón, tanto en la Segunda Guerra Mundial como en conflictos anteriores. Al mismo tiempo, al tratarse de una santuario religioso privado, no parece que el Gobierno japonés pueda hacer nada para retirar las tablillas de los criminales de guerra.

Parecen pocos asuntos asuntos y de una importancia relativamente baja, pero las discusiones entre los dos países respecto a estas polémicas con constantes y, lejos de solucionarse, parecen agravarse con el tiempo.


RELACIONES ENTRE JAPÓN Y COREA DEL NORTE


Japón no reconoce a Corea del Norte como estado soberano, por lo que ambas naciones no mantienen relaciones de forma oficial.

Ambas naciones mantuvieron contactos en diversas ocasiones acerca de varios temas. El principal punto de negociación es el paradero de muchos japoneses que fueron secuestrados en los años 70 y 80, presumiblemente para servir de intérpretes y profesores de japonés en Corea del Norte. Sin embargo, Tokio y Pyongyang nunca alcanzaron ningún acuerdo permanente.


Antigua mujer de consuelo surcoreana protesta ante la embajada de Japón en Seúl
Una antigua mujer de consuelo, rodeada de niños surcoreanos, protestando frente a la Embajada de Japón en Seúl.

Espero que este post te haya servido para hacerte una idea clara de por qué Corea y Japón no son capaces de mantener una relación fluida. Hoy es un día importante porque se celebra medio siglo de relaciones de igual a igual entre ambos países, pero sin embargo parece que, a la vista de la situación actual, no hay mucho que celebrar.

¿Mejorarán en el futuro las relaciones entre Seúl y Tokio? Yo creo que ambos países están condenados a llevarse bien y cooperar económica y diplomáticamente. Sin embargo, también creo que pasarán bastantes años hasta que solucionen olviden sus rencillas históricas, y desde luego eso no es algo que se pueda conseguir con los políticos que llevan el mando en estos momentos.


→ Más información en este artículo de la Wikipedia. También en estos dos completos artículos del diario surcoreano Joongang Ilbo (partidistas en favor de Corea del Sur, pero llenos de información útil): uno sobre el proceso del tratado y otro centrado en las consecuencias.
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  1. Felipe: que buena entrada!! con tantos ires y venires históricos pero tú con gran facilidad explicas todo el proceso. Eres un excelente escritor, gracias por este tipo de post. Muchas bendiciones para tu familia

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    1. Gracias por los ánimos y por leer este blog :)

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