domingo, 5 de agosto de 2001
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UO Capítulo 4: Clanes.

Fuera de los límites de Cove estaba situada también una casa, propiedad del clan llamado “Karak-Kadrin”, dotada de todas las comodidades y bellamente adornada. Muchas veces me encontré con miembros de este clan en la ciudad mientras cazaba pajarillos y practicaba hechizos. Conversando con ellos pude saber que eran guerreros, alineados con el orden y la justicia. Su ocupación principal era dar caza a los asesinos y fugitivos que merodeaban por los alrededores, lo cual les proporcionaba jugosas ganancias y cierta fama cuando demostraban sus capturas ante agentes de la ley. No dudaba en curarlos cuando los veía heridos, pero nunca me atreví a acompañarlos en sus peligrosas incursiones.

Foto de grupo de algunos miembros del clan.
Cuando estaba a punto de reunir toda la experiencia como mago que un explorador puede alcanzar, decidí volver a Vesper usando la runa recién adquirida para vender los virotes fabricados durante mi estancia en Cove. Allí conocí a varios guerreros y artesanos, de distintas razas. Decidimos crear nosotros también un clan para ayudarnos mutuamente, y poder entrenar luchando entre nosotros sin ser vistos como criminales por ojos ajenos. Nuestra sede estaría en una torre de cuatro plantas, realmente enorme. También necesitábamos una Piedra de Clan, para que nuestra asociación fuese reconocida como oficial. En total nos gastamos más de medio millón de piezas de oro, una auténtica fortuna que nos costó mucho reunir. En cuanto al nombre, la mayoría insistieron, sin saber yo muy bien porqué, en que fuese “MandaKarallo”, extraño vocablo que nunca llegué a comprender del todo. Tan sólo nos quedaba ya decidir el emplazamiento de la torre.

Con este fin exploramos gran parte de Sosaria buscando el lugar idóneo; que debía ser apartado, disponer de una mina cercana dotada de forja y yunque, y cercano a alguna mazmorra a la que poder ir a matar criaturas malignas, y conseguir así oro y los extraños productos que dejan algunas. Nos decidimos por la meseta en la entrada a la mazmorra llamada Despise, pero cuando fuimos a colocarla ya había una torre en el mismo lugar donde pensábamos poner la nuestra, sin quedar espacio suficiente para otra. Recordamos entonces un sitio similar cercano a Wrong, más grande y completamente despoblado. Cuando llegamos alguien había hecho allí una pequeña casa en la ladera de una montaña, así que colocamos nuestra torre, sabiendo que había recursos en el lugar suficientes para cuanta gente quisiese asentarse allí.

Aplicándome en la defensa de nuestra torre.
Sin embargo, al día siguiente empezamos a recibir amenazas, ya que al parecer esa casita pertenecía a un clan de asesinos conocido como “Seguidores del Averno”, asociadoa un clan llamado “Seguidores del Edén”, formado en su mayoría por artesanos. Su intención era colocar más casas y formar allí una villa, adueñándose del terreno. Decidimos mantenernos en el lugar, puesto que había mineral y árboles en abundancia, así como monstruos contra los que luchar.

Pero los dioses intervinieron entonces y nos movieron la torre, argumentando que ocupaba parte del camino. Y ya se sabe que los caminos están protegidos por los hacedores, que no permiten que ninguna construcción ocupe las sendas por ellos creadas para facilitar los viajes a las criaturas de bien. Así que debimos disponer de otro terreno, alejado del lugar y más cercano a las ciudades por las que nos movíamos, pues no todos los miembros del grupo disponían de la habilidad suficiente para transportarse por medios mágicos.

En cuanto a la villa que habíamos abandonado, decidimos no olvidar las ofensas recibidas, y una noche nos acercamos al lugar a colocar una casita en el centro de la meseta, donde antes se erguía la gran torre. Dejamos así constancia de que sobre los terrenos conocidos todos tienen iguales derechos, demostrando al tiempo que las amenazas y coacciones no son los medios más apropiados para conseguir ningún propósito.

La colaboración entre los miembros del clan empezó enseguida, pues todos éramos de nobles ideales. Cada uno se ocuparía de una profesión, para poder disponer libremente de los mejores objetos que pudiésemos fabricar. También acostumbrábamos a ir de caza en grupo, pues cualquier criatura es más fácilmente derrotada cuando se unen varios guerreros, y más si pueden contar con un buen mago y arqueros en sus filas. Sin embargo, no todos los miembros del grupo tenían limpio el corazón, y alguno acabaría por ser tentado por las fuerzas oscuras que arrastran a las criaturas de bien hacia el odio y la maldad.


Antes... UO Capítulo 3: Acerca de la magia.
Después: UO Capítulo 5: De los Elven Bows y la comisión de GMs Bowyers.
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