miércoles, 8 de mayo de 2013
14 comentarios

Compasión, tristeza y odio

Cuadro de chica agachada llorandoHace algo más de un año, yendo hacia el trabajo un día temprano por la mañana, vi una escena que aún no pude olvidar. Estábamos en plena estación de lluvias, y era uno de esos días en que la lluvia fina solo se ve interrumpida por rachas de lluvia torrencial. La gente se resguardaba bajo paraguas multicolores, sin poder evitar mojarse hasta los tobillos. Y allí, agazapada bajo un semáforo, había una chica sentada en el suelo con la cabeza escondida entre las rodillas. Era una coreana joven, delgada y bien vestida, muy lejos de la imagen de esas chicas pobres sin hogar que se ven a veces alrededor de la Estación de Tren de Seúl. Una chica normal, en un mal día para todos que para ella era, a todas luces, mucho peor que para el resto. Estaba completamente empapada, y no solo por la lluvia, ya que su cuerpo se movía al ritmo de su llanto.

La gente pasaba a su lado pero nadie le prestaba atención. Nadie se paró a ofrecerle ayuda ni a preguntarle qué le pasaba, por qué lloraba, por qué al menos no se movía cinco metros para resguardarse de la lluvia. Nadie parecía afectado por su pequeño drama personal. Yo tampoco. En mi caso al menos tengo la excusa de que poco podría haber hecho con mi coreano básico. Pero aún así, al cerrar el paraguas en la estación de metro se apoderó de mí una angustia que duró días. Aún ahora recuerdo esa escena a veces, y me pregunto qué historia se escondía detrás de la imagen. Y la verdad es que prefiero no saberlo. Pensar demasiado, a veces, duele.

Escribo esto porque, precisamente hoy, he vuelto a ver una escena muy similar. Otra vez al salir de casa por la mañana, otra vez una chica joven con apariencia normal, y otra vez agazapada con la cabeza entre las piernas, sollozando. La misma imagen que hace un año, y el mismo nudo en el estómago. La única diferencia es que hoy no llovía, y que esta chica no estaba bajo un semáforo, sino escondida en un rincón. Y otra vez mis dudas, y mi prisa por ir a trabajar, y un nivel de coreano que no alcanza para una situación así. Pero en esta ocasión hubo más suerte; una señora se paró al lado de la chica y le preguntó algo, y yo pude seguir mi camino sin sentirme culpable.

Sin embargo, al igual que hace un año, no puedo dejar de preguntarme por qué. ¿Por qué una chica joven está tirada en la calle por la mañana? ¿Por qué llora como si no existiese un mundo a su alrededor? ¿Qué le ha hecho ese entorno para que se sienta así?

Podría ser una resaca causada por una noche con demasiado soju, o una rotura sentimental, o simplemente uno de esos malos momentos que todos tenemos a veces. Pero no lo creo, y me vienen a la cabeza otras posibilidades más crueles. Y maldigo este país tan seguro donde las víctimas, si son mujeres, están tan indefensas ante el sistema y la sociedad como ante sus agresores. Y, sobre todo, maldigo a esos hombres que se saben impunes, y que luego achacan su comportamiento a alguna copa de más. Para algunos actos no hay justificación que valga.

Compasión por la víctimas de la barbarie, tristeza por saber que la sociedad no las ampara, y odio infinito hacia algunas personas que no merecen ni el aire que respiran.
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  1. Joder al principio no había caído en las causas, que duro y que desagradable, en este caso creo que nuestro país aborda bastante mejor el problema. Precisamente el otro día vi un video de un Vloger extranjero en Corea(no se si le conocerás) y hablaba de un caso sonado en el que hasta la prensa rebajaba la gravedad en parte estaba todo esto con el agravante de la edad de las chicas

    http://www.youtube.com/watch?v=mu02IwuFI78

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    1. Ese es el gran problema, que la sociedad aún culpabiliza a las víctimas. Eso no solo provoca frustración al ver que los culpables reciben penas muy rebajadas, sino que acaba causando que muchas víctimas no denuncien. ¿Para qué denunciar si el culpable no será apenas castigado, y en cambio la víctima se carga con un estigma social que la acompañará todo su vida? Es una perversión del sistema que hay que cambiar lo antes posible, sea con educación en las escuelas, campañas de concienciación o con leyes más duras.

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  2. Hola Felipe, tu relato realmente me amargo el día, soy de esos hombres que no soportan ver llorar a una mujer, pero a su vez también soy, muy observador (eso se me da inconscientemente) por lo que puedo intuir con cierta precisión, lo que les pudo haber ocurrido. Solo 2 sugerencias, eleva tu nivel de coreano o aprende lenguaje de señas, este ultimo a veces es muy útil, aunque no lo parezca. Saludos.

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    1. No pretendía amargarle el día a nadie, pero es cierto que el post no es alegre en absoluto. A veces necesito escribir cosas así para desahogarme un poco.

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  3. A mi me enseñaron desde bien chiquito "a las niñas no se les pega" y se me quedó bien marcado. Bien triste lo que cuentas acá. Para mi un hombre se retira con dignidad si por la cuestión que sea, deja de querer a una mujer o se siente engañado por la misma. Deberiamos poder entender que aquel que levanta la mano a una mujer deja en ese momento de ser un hombre... si no un perro, un animal, en eso no existen excusas.

    Muy buena entrada Felipe.

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    1. Gracias por tu comentario, me alegra ver que no soy el único al que le duele saber que ciertas cosas siguen sucediendo.

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  4. No las pudiste ayudar en ese momento (y sé que fue porque verdaderamente no podias), pero con este Post lo estas haciendo, a ellas y a muchas mas, espero que los motivos de su tristeza fuesen mas "mundanos", pero si no lo eran, que el karma de los que lo provocaron se encargue de impartir justicia.

    Este es uno de tus mejores post.

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    1. No sé por qué, pero con los años estoy ganando empatía a la misma velocidad que pierdo paciencia.

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  5. Leer el post me llevó hace un par de años atrás, parecía que ese dia me levante con el pie izquierdo, ya que una serie de eventos desafortunados me estaban pasando, la ultima derramo el vaso, asi que me puse a llorar y lo termine haciendo en un bus lleno de gente y nadie se inmutó en pregutar que le pasa? Necesita algo?

    La historia de estas chicas talves tiene un fondo más tragico que el mio y hoy en dia pasa que la gente sólo es espectadora, ven pero la valentia de acercarse y hacer algo es porque pensamos muchas cosas antes de actuar y no terminas escogiendo ninguna opción y luego nos queda el peso de conciencia que pudimos hacer algo y no lo hicimos...

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    1. Es lo malo de las grandes ciudades, que terminan siendo demasiado impersonales. La expresión "solo entre una multitud" llevada al extremo :(

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  6. Muchas gracias por este post y por uno anterior en el que también tratas este tema. Pocas veces he encontrado blogs en los que se hable de esta realidad en Corea de una manera tan ecuánime y a la vez clara y sobre todo en este último, tan hermosa, a pesar de la "compasión, tristeza y odio" que no he podido evitar sentir al leerlo. Gracias de nuevo por escribirlo, así algo has hecho por ellas, hacerlo visible, para mi es algo tan necesario, allí y aquí..., sino queda como dices en lo privado y parece como si no existiese...

    Soy gallega y hace poquito unas compañeras se encontraron también temprano una mañana de sábado a una chica como la que tu describes, perdida, llorando, desorientada, balbuceando... parece que había sido violada, la llevaron al centro de salud y de allí al hospital..., por mi trabajo he acompañado casos así y es tan duro..., pero siento que aquí como allí, poquito a poco las cosas pueden y deben cambiar y miradas como la que tu das ayudan a que así sea.

    Sería genial que algún día contases los recursos que hay allí para esas mujeres, igual es muy específico, pero por pedir..., me encantaría saber de los movimientos sociales en Corea...

    Un abrazo!

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    1. Gracias por tu comentario. Se han creado centros de orientación a víctimas, que asesoran sobre los pasos a seguir legalmente y ofrecen un cierto consuelo. Al menos son un primer lugar donde ir en busca de consejo, porque las víctimas muchas veces no se atreven a contarlo a familiares o amistades por miedo a la reacción. Es un primer paso, pero la gran barrera sigue siendo la culpabilización de las víctimas que se hace a todos los niveles, desde el ámbito familiar a los juicios. Esto tardará tiempo en cambiar.

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  7. Felipe gracias por compartirnos esto, no es algo fácil y todavía recuerdo el post en que dejas las incomodidades de tener que aguantar malas respuestas a tus post sobre Corea, realmente creo que lo hablas desde una realidad y quita flores y estrellas que pretenden vender en sus "novelas" y es necesario saber escuchar, tener la mente abierta, miradas y versiones para llegar a una verdad o por lo menos una opinión y no comprar "todo color rosa". Desde Argentina darte las gracias por mostrarnos una realidad de Corea, acá hay clases de educación sexual, tambien en los centros de salud se ofrecen gratuitamente anticonceptivos y condones, pero aun así la tasa de embarazos en las jóvenes no ha menguado, y cada vez se ve más mujeres en edades de 14 a 20 años siendo madres solteras, celebro el hecho de que tengan la valentía de ser madres, aun sin una pareja apoyando la llegada de su hijo, y descartando el aborto como opción. La sexualidad y aun más lamentable el abuso sexual siguen siendo un tema del cual no se habla, pero creo que a diferencia de Corea los argentinos no son indiferentes ante un otro, han salido casos y los medios han sabido escucharlos, apoyar y hacer eco en las noticias sobre mujeres que después de años se animaron a denunciar a su abusador, y creo que el cambio viene cuando miramos al otro, creo que con el solo hecho de que la persona sepa que estamos genera un cambio. GRACIAS una vez más por tus post.

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    1. Está claro que la sociedad avanza en el camino correcto, aunque a veces la lentitud del avance nos exaspere. La clave de todo esto es doble: educación para prevenir y empatía para consolar.

      Y gracias a ti por el comentario.

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