martes, 16 de diciembre de 2014
4 comentarios

Terminando el otoño en Sokcho

En noviembre usé los días libres que con tanto celo estuve guardando todo el año para hacer un viaje familiar. A diferencia del fin de semana en Japón de febrero, en el que el objetivo era ver lo máximo posible en el escaso tiempo disponible, en este viaje el único objetivo era descansar, disfrutar con las niñas y, por supuesto comer bien. El lugar escogido fue Sokcho, (속초), en la costa noreste de Corea del Sur, al pie de la montaña Seoraksan.

Pasamos cuatro noches fuera en tres hoteles diferentes. Primero reservamos dos fuera de la ciudad, haciendo un cambio en medio para ver una zona nueva. Como la experiencia fue buena y tuvimos un tiempo excepcional, con cielo azul y temperatura muy agradable, sobre la marcha reservamos otra noche en un tercer hotel. El primero, Delpino de la cadena Daemyung, fue sin duda el mejor. Lo escogimos porque tiene un pequeño parque acuático interior. Lo que no esperábamos era tener unas vistas tan estupendas como estas.

Roca Ulsan Bawi de la montaña Seoraksan de Corea

Esta es la roca Ulsan Bawi (울산바위), considerada uno de los puntos más hermosos de Seoraksan. Es una formación rocosa realmente bonita, y que además va cambiando conforme pasan las horas y el sol la ilumina desde diferentes ángulos. Por el otro lado podíamos ver el mar a lo lejos. No era tan espectacular como la roca, pero por ahí vi amanecer sobre el mar que separa Corea de Japón.

Amanecer sobre el mar de Japón en Sokcho

Disfrutamos del parque acuático ambos días, pero me quedó pena por no haber podido aprovechar la buena ubicación para hacer algo de senderismo por Seoraksan. Uno de los días, eso sí, salimos a dar un paseo por un bosque cercano. Era el final del otoño y, aunque la mayoría de árboles ya no presentaban más que unas pocas hojas resecas, me gustó el aspecto del bosque con el suelo cubierto de hojas marrones y algunas notas de color en las ramas.

Bosque coreano en otoño

El último atractivo de este hotel era un pequeño museo de osos de peluche. Esto de los museos de ositos es algo relativamente común en Corea del Sur. Yo nunca había entrado en uno, pero en esta ocasión sí lo hicimos. La presión de dos niñas pequeñas puede ser una fuerza muy poderosa, y además no había excusa porque con la reserva nos habían dado cupones para entrar gratis. El museo me gustó más de lo que esperaba. Presenta lo más famoso de cada país en escenas típicas con ositos, y los niños se lo pasan muy bien. A mí se me hizo algo aburrido, pero resultó ser un lugar sorprendentemente fotogénico.

Museo de ositos de peluche en Corea del Sur

El segundo hotel se llamaba Sorano, era el más caro con diferencia, y resultó ser el que menos nos convenció. La intención era ir a un gran parque acuático que tiene justo al lado, pero tres días consecutivos en remojo me parecían demasiado y cancelamos el plan. En lugar de chapotear visitamos un set de rodaje de dramas históricos llamado Seorak Cinerama (서락 씨네라마) que hay también muy cerca. Es curioso lo de estos pueblos artificiales construidos para rodar dramas y películas. Mezclan construcciones de diferentes zonas y épocas, y al verlas de cerca se nota que son de pega, pero visto de lejos puede ser incluso más bonito que los pueblos tradicionales reales.

Set de rodaje de dramas Seorak Cinerama

El tercer hotel, donde pasamos la noche extra, era el Yeongnangho de Shinsegae, situado enfrente del lago con el mismo nombre. Este hotel era más pequeño y la única atracción cercana era el lago, así que lo usamos de base para visitar la ciudad.

Lago Yeongnagho cerca de Sokcho

El mercado de Sokcho, como los mercados de los pueblos costeros, tiene montones de pescados y mariscos de diferentes tipos. Es imperdonable visitar un pueblo costero y no pasar un par de horas en el mercado tradicional, sobre todo cuando se tiene la posibilidad de comprar cosas y llevarlas de vuelta a casa para cocinar.

Mercado tradicional de Sokcho

En Sokcho es famoso un barrio llamado Atai Maeul (아타이 마을) situado en una especie de península. El acceso más común es usando un bote que cruza al otro lado desde el centro de la ciudad. Se trata de un rudimentario bote impulsado por un barquero que tira de un cable con la ayuda de los pasajeros más voluntariosos. En el pueblecito no hay gran cosa, pero es famoso porque allí rodaron un drama.

Bote para cruzar al pueblo Atai Maeul de Sokcho

Por el lago no dimos más que un corto paseo, pero fue un buen punto y final al viaje. Al ser el final del otoño el camino estaba recubierto de hojas secas, creando una imagen muy bucólica. En estas zonas rurales de Corea del Sur el ritmo es muy distinto del ajetreo diario de Seúl y las otras grandes urbes. Aquí es posible pasear con calma y dejar que pase el tiempo. Y eso, algo que parece tan sencillo, es algo que echo de menos al vivir en Seúl.

Sendero con hojas secas en otoño

Por supuesto, probamos varios platos típicos de la zona. Del calamar relleno a un sundubu sin picante, pasando por una parrillada de pescado y una caja de un pollo frito que se toma frío y que, a juzgar por la cantidad de gente que caminaba con la dichosa caja en la mano, debe ser el alimento más popular del pueblo.

Sundae de calamar relleno
Sundubu fresco no picante de Sokcho
Parrillada de pescados coreanos
Caja de pollo frito frío

En el futuro hablaré algo más de algunos de estos lugares y alimentos, pero aquí queda este resumen para ir abriendo boca.
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  1. Construyen zonas para grabar dramas? Me choca un poco, supongo. El pueblo tradicional que hay en la zona de Seúl me parece tan bonito que me extraña que construyan algo falso.
    Me encanta la foto de la montaña, parece casi de mentira.
    Pica mucho la comida en Sokcho?

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    Respuestas
    1. En Corea hay bastantes recintos para grabar dramas históricos. Yo he visitado varios y, aunque vistos de cerca se nota que son de cartón piedra, en las fotos parecen de verdad. Los hay que imitan todas las épocas, desde la Corea de Goguryeo hasta el Seúl de la posguerra.

      Después de grabar los dramas muchos se quedan como atractivos turísticos y se pueden visitar (pagando por la entrada).

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  2. Buena escapadita familiar, aiss que echo de menos Corea. A ver si nos podemos escapar el año que viene si es posible.

    Me gusta mucho el ambiente tranquilo que se respira. Y por cierto, la tercera foto es mi favorita!

    Un saludo!

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    Respuestas
    1. Pues si se confirma la visita no te olvides de avisar, que te debo un café ;)

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