Hace tiempo que tenía ganas de escribir sobre este tema, ya que es uno de los grandes mitos que existen sobre Corea en el mundo occidental. Mucha gente llega a manifestar
odio hacia Corea y los coreanos porque han oído o leído que comen carne de perro. De vez en cuando aparecen por internet imágenes de perros desollados o agonizantes, supuestamente tomadas en Corea, ante las cuales todas las personas de bien reaccionan con comentarios de indignación y rabia. Pues bien, en las siguientes líneas voy a comentar lo que yo sé sobre el consumo de carne de perro en Corea, desde el punto de vista y conocimiento de un extranjero que lleva casi dos años viviendo en Corea.
Primero: Tradición
Al igual que en otros países asiáticos,
en Corea se consume carne de perro desde hace siglos. Esto es debido a tres razones fundamentales. Una,
Corea es un país montañoso con un gran contraste entre estaciones, lo cual dificulta la cría de ganado. El perro, a diferencia del ganado vacuno o porcino, es un animal resistente cuya cría resultaba más sencilla. Dos,
la carne de perro es de buena calidad y saludable, hasta el punto de que existe un dicho tradicional coreano que se puede traducir como "el perro es mejor para el hombre que el ginseng". Y tres,
cuando hay hambre de verdad una persona se puede comer cualquier cosa.
Antiguamente se recomendaba la carne de perro a personas débiles o enfermas. Dos de los platos más populares que usan la carne de perro como ingrediente son el bosintang (보신탕) y el gaejang-guk (개장국). En todos estos platos la carne está deshecha en hebras, y en una cantidad menor que otros ingredientes. Nadie se come una cabeza de perro asada o algo así, ni mucho menos.
En los años 50, Corea se encontraba en una situación desesperada. El país estaba destruido después de varias décadas de ocupación japonesa, que culminaron con la separación Norte-Sur y la
Guerra de Corea. En esa situación de pobreza extrema,
la gente combatía la hambruna con cualquier alimento que se pudiera llevar a la boca. Para muchas personas el perro era la única oportunidad de comer carne alguna vez, y otras muchas no podían aspirar ni a eso.
Hace 25 años se celebraron los Juegos Olímpicos de Seúl 1988, que simbolizaron la apertura de Corea al mundo como un país moderno. Para que esa imagen no se viese empañada por una costumbre que podía ser mal vista por el mundo occidental,
el gobierno hizo un esfuerzo por reducir el consumo de carne de perro, que de todas formas ya estaba en declive por la modernización y occidentalización de la sociedad.
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| Restaurante que sirve bosintang (sopa de carne de perro) en Seúl. |
Segundo: Situación actual
El consumo de carne de perro está prohibido en Corea por la Ley de Protección Animal. Sin embargo, al igual que sucede con algunas otras leyes, no se aplica de forma estricta, y se tolera la existencia de algunos restaurantes que sirven carne de perro (de forma generalmente discreta).
Los restaurantes que sirven carne de perro no abundan, suelen estar situados en calles secundarias, y sirven también otros platos. Es muy improbable que una persona llegue a pedir carne de perro sin pretenderlo, y es difícil que un turista se encuentre con un restaurante que la sirva sin buscarlo a propósito. Muchas veces ni siquiera anuncian bosintang directamente, sino que en el exterior tienen carteles ofertando yeongyangtang (영양탕, "sopa nutritiva"), sacheoltang (사철탕, "sopa cuatro estaciones") o algún nombre similar. Además, los platos que usan carne de perro cuestan el doble o más que otros platos similares (15.000-20.000 won).
Se sigue consumiendo carne de perro, sí, pero
esta costumbre es cada vez más minoritaria y se limita a ciertos grupos de población. Por ejemplo, los ancianos, que desde su infancia han visto al perro como un alimento más que como una mascota. También la consumen algunos hombres de 40-50 años, porque asumen como cierta la creencia de que la carne de perro ayuda a superar situaciones de debilidad.
Una gran parte de la población, que incluye a la inmensa mayoría de gente joven,
no ha probado nunca la carne de perro ni se plantea hacerlo. Por tanto, todo indica a que esta práctica será cada vez más minoritaria, aunque es probable que tarde muchos años en desaparecer del todo.
Tercero: Trato a las mascotas
En Corea las mascotas están de moda, y una de las más populares son los perros. Cada vez más familias tienen un perro o gato, y muchas personas que viven solas también buscan la compañía de una mascota. Además, proliferan las cafeterías para personas con mascotas, que pueden charlar mientras sus perros juegan; e incluso las hay con las mascotas incorporadas, donde van personas que no tienen mascota pero quieren pasar un rato rodeados por perros o gatos.
Todas estas mascotas están muy cuidadas, y es increíble la cantidad de complementos que se venden. Por ejemplo, en el caso de los perros, podemos encontrar desde trajes a golosinas, pasando por maquillaje, joyas, casitas, etc. La verdad es que llega a ser excesivo, porque algunas mascotas están mejor cuidadas que algunas personas, pero es un indicativo claro de que en Corea se siente amor por los animales.
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| ¡Esto sí que es maltrato animal! |
Cuarto: Comparación con otros países
Algunas personas se escandalizan ante la idea de que en algunos
países asiáticos se consume carne de perro, sin saber que esto también sucede en partes de
África y (oh, sorpresa) en
Europa. En los cantones suizos de Appenzell y St. Gallen aún se consume carne de perro hoy en día, aunque está prohibido comerciar con ella, y a nadie se le ocurre decir que
Suiza es un país de bárbaros incivilizados. También hay registros de consumo de carne de perro en
Nueva Zelanda. Recientemente (hace un siglo o menos) también se consumía en diversos países europeos (
Francia,
Bélgica,
Países Bajos y
Alemania) e incluso en
Estados Unidos. Retrocediendo un poco más en el tiempo, nos encontramos con que la carne de perro se consumía también en diversas regiones árticas (
Groenlandia,
Canadá,
Alaska) y que los aztecas comían perro en
México hace 500 años.
Comer perro se considera cruel porque los perros son habitualmente cuidados como mascota. Sin embargo, esta no es la única mascota que se consume. Cada vez es más común cuidar
cerdos vietnamitas como mascota, sin que ello nos impida comer carne de cerdo. Otra mascota habitual son los
conejos, cuyo consumo es muy común en países como España (a mí me miraban raro cuando contaba esto en Irlanda). Algunas personas tienen como mascota una
gallina, que es uno de los animales más consumidos en el mundo. En muchos países europeos se consume carne de
caballo, sin que eso sea un gran problema ético. En algunas partes se consume incluso
carne de gato, y esto no levanta tanta polémica como el consumo de carne de perro. Además, nadie está hablando de comerse una mascota, o un animal criado como compañía.
Los perros cuya carne se consume pertenecen a una especie particular,
Nureongi (누렁이) o Hwangu (황구), y son criados con el único fin de ser consumidos.
¿Cuál es el problema entonces?
¿Que los perros son animales inteligentes? También son muy inteligentes los caballos, cerdos y pulpos.
¿Que es cruel matar perros? También es cruel encerrarlos en perreras durante meses para terminar sacrificándolos. Y eso por no decir que matar otros animales es igual de cruel (cerdos que se dejan desangrar mientras agonizan, corderos de ojos vidriosos mientras se les corta el cuello, etc).
¿Que no estamos acostumbrados al concepto de comer perros? Bueno, pues en India tampoco están acostumbrados al concepto "comer vacas", en los países árabes no se puede comer cerdo, los judíos no pueden comer ranas y algunas tribus africanas se niegan a comer pescado. Y no olvidemos que en algunos países se comen insectos, ratas, caracoles, serpientes, algas, monos... ¿Alguien sigue pensando que comer perro es "raro"?
Quinto: Bulos en internet
Las
fotos que circulan a veces por internet con imágenes de perros desollados y mensajes que buscan tocar la fibra sensible de quien las recibe no están tomadas en Corea, y en muchos casos son directamente falsas. Y aunque fuesen verdaderas tampoco justificarían reacciones de odio e indignación. Cualquier persona armada con una cámara puede tomar fotos igual de impactantes en un matadero o carnicería de cualquier país. Es más, casi cualquier foto puede provocar una reacción airada si se acompaña del mensaje adecuado. En cualquier caso, yo he visitado muchos mercados tradicionales en Corea y nunca he visto perros eviscerados a la venta.
En general no se puede hacer mucho caso de los mensajes de este tipo que circulan por internet, ya que la mayoría son
bulos. Niños con malformaciones, animales maltratados, agresiones salvajes, atentados contra la naturaleza, empresas que donarán un dólar por cada email... al final todo es lo mismo: una imagen impactante con un mensaje que busca provocar una reacción de indignación, con el único fin de que la bola no pare.
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Pie de foto 1: perritos inocentes a la venta en la carnicería de un mercado coreano. [reacción de indignación y rabia]
Pie de foto 2: perritos a la venta como mascotas en un mercado coreano. [reacción de indiferencia] |
Sexto: Conclusión
En Corea aún se consume perro, aunque de forma minoritaria. Sin embargo, esto no debería ser motivo para sentir odio o rabia hacia las personas que lo consumen. Hay que entender que es una costumbre muy arraigada en la sociedad desde hace siglos, y que los perros que se consumen pertenecen a una raza especial y son criados con este fin.
Nadie se come a la mascota de nadie.
También hay que entender que en el mundo hay muchas culturas, no solo la nuestra. Lo que en algunos países es común y está plenamente aceptado, en otros países es ilegal o motivo de escándalo, sin que eso signifique que unos sean superiores a otros. Simplemente,
vivimos en un mundo plural, y tenemos que aprender a aceptar comportamientos a los que no estamos acostumbrados. En este sentido, viajar es muy útil. Después de haber vivido en un par de países, y haberse relacionado con personas de diferentes orígenes, es difícil condenar a nadie por comportarse de forma diferente a como lo hacemos nosotros.
Los únicos comportamientos condenables son los que dañan a otros seres vivos de forma gratuita, y éste no es el caso.
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| Un persona protestando contra el consumo de carne de perro en Seúl. |
Y para finalizar, recomiendo leer también las entradas que el amigo Javivito escribió sobre este mismo tema hace ya un tiempo. Podéis encontrarlas en estos cuatro enlaces:
historia y sociedad,
resto del mundo,
mascotas en Corea y
conclusiones sobre comidas exóticas.
También recomiendo estos tres artículos de la Wikipedia:
consumo de carne de perro en el mundo,
consumo de carne de perro en Corea, y
tabúes alimenticios.
¿Qué os ha parecido esta exposición? ¿Estáis de acuerdo? Animaos a dejar un comentario con vuestra opinión.